Las palabras son el encabezado
de cada mañana
hilvanado con las emociones
que brotan del alma.
Nos teñimos de rarezas
que creen desairar a la propia tristeza,
pero en el fondo somos fieles
a algunas certezas...
~Sabes que la calle crea escuela
y tras un día gris nuestras alas {re}componen sus ganas y sobre+vuelan dispuestas a buscar o evadir respuestas.
~Sabes que los miedos
congelan las entrañas
y amordazan las ansias,
como golpe certero sobre el hielo resquebrajando cada hazaña.
~Sabes que eso a lo que temías
[y superaste]
es tu visado y peldaño hacia otra parte
~ Sabes que en esa rutina
sobre la que te deslizas
apenas alcanzas la orilla,
sueñas con mar que crees que vendrá
[a tiempo]
olvidando que estamos en el Reino
del {des}tiempo crédito
~Sabes lo que no cuentas
y cuentas con lo que sabes que cuentas,
al fin y al cabo sabes que todo se resume
en saldar+las√cuentas.
[Lo sabes]
~Sabes que todo lo que empieza acaba.
[pero...]
¿vives como si no pasara?










