No eres tú quien hace
sangrar las nostalgias.
Las uñas son púas
en las que guardamos
las templanzas.
Y con cada una elegimos
Rosa, siempre fiel,peina su desgana,
acomodando
sobre el peso de sus espaldas .
Rosa dibuja, en sus pétalos
mapa del firmamento
que conspiró
para recomponer
sus Gracias.
Rosa de los vientos
que soplan desde el sur
de los desvelos.
Rosa de éstos y aquellos vuelos...
Guarda tus alas,
que el vendaval
arrastra hasta la belleza más sana.
Indemnes quedan las púas
sobre este invierno
cálido del alma.
En ellas se viste ,
desvistiendo la garra.
Quizá mañana -entre destiempos-
la primavera reNazca.
Seguirá sangrando, mientras siga abrazando, tus espinas ... Sus fantasmas.

